Calderas de gas

Aunque en teoría son dispositivos diferentes, podríamos decir que en cierta forma los términos “caldera de gas” y “calentador de agua” prácticamente son sinónimos. Por supuesto, existen algunas variantes que los diferencian, pero su función básica sigue siendo la misma: elevar la temperatura del agua para uso sanitario o para generar calor en el hogar.

¿Qué es una caldera de gas?

Estos dispositivos llevan mucho tiempo en el mercado y se usan para dos funciones: calentar el agua de la ducha o para brindar calefacción a los hogares.

Una caldera de gas es un aparato en forma de contenedor, termo o junker, que se alimenta mediante una conexión a una fuente de gas para elevar la temperatura del agua, gracias a la combustión del gas.

Funcionamiento de las calderas de gas para generar calor

La estructura y función de estas calderas difiere en dependencia de cada tipo, pero generalmente, siguen el principio de combustión.

Los componentes principales de estos aparatos son el contenedor, el quemador, la bomba de circulación, el intercambiador de calor, la membrana de expansión, el tubo de escape, los controles electrónicos y los tubos de conexión.

El funcionamiento de la caldera de gas inicia con el accionamiento de un encendedor piezoeléctrico y tras dos o tres segundos se abre el paso de gas. Este retraso es para que no entren cantidades de gas muy grandes a la caldera que podrían provocar una explosión al encender repentinamente la llama.

El quemador está conectado al intercambiador de calor, componente que tiene la finalidad de calentar el agua que se encuentre en el contenedor para luego enviarla a través de la bomba de circulación al circuito de calefacción.

Los controles electrónicos aunque no tienen un papel relevante en el calentamiento del agua, son el componente principal de la caldera de gas. Esto es porque son los responsables de que todo el sistema funcione de la manera correcta y más eficiente.

En resumen, el quemador y el encendedor se encargan de originar el calor para elevar la temperatura del agua; la bomba de circulación se asegura de que el agua caliente sea distribuida al circuito de calefacción y los controles electrónicos supervisan que todo salga como debe ser.

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Tipos calderas de gas

Según la instalación

Calderas de pared

Son ideales para viviendas familiares de tamaño reducido, ya que generalmente tienen un tamaño muy práctico.

Están diseñadas para ser instaladas en la pared de la habitación y garantizan alto nivel de comodidad, especialmente en las casas donde instalar un tanque externo no es una alternativa viable.

Calderas de suelo

Requieren más espacio que las anteriores, pues son más grandes y son ideales para ponerlas en espacios que casi no se usan como el sótano.

También tienden a ser más costosas que las calderas a gas de pared, pero esto es principalmente porque pueden abastecer de calefacción a casas más grandes.

Las calderas de suelo son multifuncionales. Estas funcionan con tanques para asegurar un suministro de agua caliente eficiente en el hogar.

Según el rendimiento

Calderas estancas estándar

Están en el mercado desde hace muchos años, por lo que son las más conocidas y más antiguas.

Tienen una cámara de combustión cerrada que impide que los gases generados por la quema del gas sean emitidos a la habitación donde está instalada, por lo que son más seguras que otros tipos.

No obstante, hay que destacar que en términos de eficiencia han sido superadas por mecanismos más novedosos.

Calderas de condensación

Como su nombre lo indica se encargan de condensar los vapores que se generan por la combustión del gas.

De acuerdo a esto, las calderas de condensación aprovechan la energía que contiene el vapor de agua, destacando así por su elevado nivel de rendimiento. Además son de los tipos de calderas a gas que menos CO2 emiten al funcionar.

Calderas de bajo NOx

Son un tipo de caldera estanca que tiene un sistema de combustión especialmente diseñado para que las emisiones de CO2 sean minimizadas lo máximo posible.

Esto último se logra gracias a que el quemador se refrigera en agua, bajando la temperatura y disminuyendo las emisiones de gases contaminantes.

¿Cuánto cuesta una caldera de gas?

Antes que nada hay que determinar el tipo del que se trata, pues algunos son más o menos económicos que otros.

Las calderas a gas baratas suelen ser aparatos básicos sin sistemas de condensación que solo permiten generar calor para la calefacción de una casa pequeña y no cuentan con la funcionalidad de calentar agua para uso sanitario. Mientras que las mejores calderas del mercado, de uso combinado y con tecnología de condensación, tienen una escala de precios considerablemente elevada.

Hay que destacar que aparte de la inversión en el dispositivo, probablemente también hay que comprar un dispositivo de almacenamiento adicional para aumentar la capacidad de litraje, lo cual son costos adicionales.

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