Placas de gas: Cómo funcionan y cómo elegir una

No es casualidad que los chefs de renombre internacional recomienden las placas de gas para cocinar: estas son más eficientes y es mucho más fácil controlar el proceso de cocción de los alimentos.

Si bien existen alternativas más elegantes o novedosas, las personas no comprenden que usando hornillas o fogones a gas el calor es proporcionado de una forma inmediata; por lo tanto, el tiempo de ebullición se reduce significativamente, siendo esta una de las muchas ventajas que tienen las encimeras a gas.

¿Qué son y cómo funcionan las encimeras a gas?

Mucho antes de que las cocinas eléctricas conquistaran el mundo, desde el siglo XIX el gas ha sido la forma tradicional de cocinar los alimentos; pero en la actualidad, la modernización, ha hecho que las personas piensen en las encimeras de gas como elementos para cocinar antiguos u obsoletos, siendo la realidad otra.

 Las placas de gas, son las estufas tradicionales, que funcionan calentando las ollas mediante una flama o llama abierta que es generada cuando se quema el gas natural. Cabe destacar que generalmente este gas proviene de una bombona de metal o de un sistema de tuberías.

Para usarlas simplemente se debe abrir la válvula del fogón deseado y encender la llama con una cerilla, encendedor o interruptor. Esto es mucho más sencillo en placas de gas modernas, porque incorporan un interruptor en su sistema.

Características de las placas de gas

El número estándar de fogones en las placas de gas es 4, pero en el mercado también están disponibles cocinas más grandes o más pequeñas que difieren en esto.

Para quienes quieren cocinar muchos platos al mismo tiempo y en grandes cantidades, se recomienda comprar una encimera con fogones de gas grandes, en número de 4 o más. Obviamente si el espacio en la cocina es lo suficientemente amplio.

En cambio, quienes tienen cocinas estrechas o con poco espacio pueden usar encimeras pequeñas, por ejemplo, las de 30 centímetros de ancho que se pueden conseguir en las tiendas.

En cuanto a la superficie, la mayoría de estas encimeras tienen una de vitrocerámica o de acero inoxidable, estas últimas poseen soportes de hierro fundido donde se pueden colocar las cacerolas al cocinar. Algunos fabricantes, aseguran que estos soportes pueden meterse en el lavavajillas para su limpieza; pero no todas otorgan esta última facilidad, siendo el principal motivo de que muchos se disuaden de comprar placas de gas. Sin embargo, las alternativas para nosotros no han dejado de aparecer: hoy en día se pueden conseguir en las tiendas placas de gas, con una superficie de vitrocerámica lisa y fácil de limpiar.

Eficiencia de las placas de gas

No importa la potencia de calor que se necesite para cocinar, las placas de gas tienen la ventaja de que el fuego se puede graduar con la perilla, ofreciendo una multitud de opciones de potencia.

Algunos modelos vienen con quemadores dobles, con llama exterior e interior que se puede regular independientemente para controlar el calor de manera óptima.

Además, también están disponibles las placas con fogones de gas y hornillas eléctricas, para que no sea necesario prescindir de una u otra fuente de alimentación.

Ventajas de las placas de gas

  • El calor es instantáneo y las temperaturas de cocción muy precisas, se puede cambiar de un fuego muy alto a uno muy bajo muy rápido y fácil.
  •  La distribución del calor se hace de forma uniforme y centralizada, lo que evita quemaduras accidentales.
  • La emisión de calor de los quemadores es relativamente baja y la llama se desaparece instantáneamente cuando se cierra la válvula, por lo que las ollas pueden permanecer en la placa sin que se quemen los alimentos.
  • Se pueden usar cualquiera de los tipos de ollas resistentes al calor que existen.
  • Por su eficiencia consumen menos energía para funcionar.
  • Aunque el precio de una cocina con vitrocerámica puede ser un poco elevado, las encimeras de gas de acero inoxidable tienen un costo económico en el mercado. Sin embargo, para comprar un producto de alta calidad, se recomienda hacer una inversión apropiada.

¿Tienen alguna desventaja?

Aunque las encimeras de gas superan por mucho a las de otro tipo, no hay que pasar por alto que tienen algunas desventajas.

Por ejemplo, no todas tienen una elegante y lisa superficie de vitrocerámica como se mencionó anteriormente; sino que la gran mayoría, cuenta en su lugar con soportes de hierro fundido cuya limpieza es muy engorrosa: no es fácil retirar la suciedad adherida a las protuberancias, esquinas y bordes del hierro.

Además de esto, otra desventaja es que cocinar con una llama abierta debe ser tomado con cuidado especial, sin mencionar que las cocinas a gas son más complicadas de instalar que las eléctricas, a veces es necesario la contratación de un técnico especializado para poder darles uso.

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